La timidez de los árboles
Caminando un día por la zona núcleo del Parque Nacional La Tigra con él siempre recordado Dr. Paul House, me llamó la atención ver un "dibujo" raro en el dosel de los árboles que nos rodeaban.
Por alguna razón, cada árbol mantenía allá arriba una separación física con su vecino, sin tocarse, dejando un espacio limpio de tal manera que sus ramas no chocaban con las del vecino.
Era como ver los canales de un río serpenteando por entre las copas de los árboles.
Cuando le pregunté a Paul qué era lo que estaba viendo, el buen Dr. en etnobotánica me explicó que con el viento, las ramas de los árboles chocaban con las de sus vecinos y ese fricción constante provocaba que se cayeran sus hojas.
Para evitar tal pérdida, los árboles habían aprendido a crecer en otra dirección sin golpear a su vecino. Era como una señal de respeto y armonía entre ellos.
-"Algo muy propio de bosques maduros" -recuerdo que me agregó Paul.
Ahora vuelvo a ver en este charco, en este afluente casi seco del Río de Piedras, el reflejo de estas separaciones en el dosel y me maravillo nuevamente.
"La timidez de los árboles" es el término correcto del fenómeno. Viene del inglés "Crown Shyness" que fue acuñado por el biólogo australiano Maxwell Ralph Jacobs a finales de los años 50 (aunque ya era un tema de discusión en la literatura científica desde los años 20).
Normalmente se da entre arboles de la misma especie y aunque no siempre sucede es un hecho real de la naturaleza.
Miramelinda es un salón vivo de clases de ciencias naturales y ambientales.
Tan solo es cuestión de ir a clases.
Miramelinda...una montaña por descubrir..



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